Qué nos diferencia

El perfil híbrido. En este campo lo habitual es encontrar gente que entiende de datos o gente que entiende de negocio, y la distancia entre esos dos mundos es donde se pierden la mayoría de los proyectos: se construye algo técnicamente impecable que nadie usa, o se pide algo que los datos no pueden dar.

Nuestro equipo cubre los dos lados. Once años de corporate finance analizando empresas desde el lado de quien decide si un proyecto se financia, en sectores y verticales muy distintos entre sí. Ese trabajo obliga a entender el modelo de negocio completo y no una parte, porque la decisión depende de cómo encajan todas. A eso se suma experiencia de consultoría, que es donde se aprende a entrar en una operación ajena y entenderla rápido.

Del lado técnico, certificaciones de ingeniería de datos en la nube y años construyendo modelos y sistemas que corren en producción, con la exigencia que eso impone: que funcionen cada semana, que se puedan mantener, que sobrevivan a que el negocio cambie. Construir algo que funciona en una demo y construir algo que funciona el martes a las nueve son dos oficios distintos.

Y una parte que no termina nunca. Lo que hoy es la mejor forma de resolver algo, en un año puede no serlo, y en este campo ese plazo se acorta. Mantenerse al día no es un extra que se hace los fines de semana: es parte del trabajo, y es lo que permite decir si una solución sigue siendo la correcta o hay que rehacerla. El aprendizaje es un proceso que nunca frena.

De ahí sale cómo trabajamos. La conversación no empieza por qué modelo hace falta sino por qué decisión no se está tomando bien hoy. A veces la respuesta es que no hace falta ninguno.

Pocos, y enfocados en calidad

Somos un equipo corto y con experiencia, y no es un punto de partida hasta crecer. Es la forma de trabajo que elegimos, y tiene consecuencias concretas para quien nos contrata: trabajo personalizado, flexibilidad, y ningún coste de estructura que termine apareciendo en lo que pagas.

Siempre hablas con quien construye.

Quien atiende la primera conversación es quien entiende el problema, quien lo desarrolla y quien responde por él. No hay comerciales, ni gestores de cuenta, ni una capa entre quien escucha y quien construye.

Nada sale sin revisión senior.

Sea quien sea que ejecute cada parte, todo lo que se entrega pasa por alguien con criterio suficiente para decir que está bien. Es el compromiso que hace que cómo esté armado el equipo no sea un problema tuyo.

La calidad no depende de quién esté ese día.

Un equipo cambia, y prometer que nadie va a moverse nunca sería mentira. Lo que sí se sostiene es el nivel de lo que recibes, y el criterio con el que se revisa, de la primera entrega a la última.

Qué no hacemos

Hay proyectos que preferimos no tomar. Cuando lo que hace falta está fuera de nuestro terreno, o cuando los datos disponibles no dan para lo que se quiere hacer, lo decimos. Es una charla más incómoda, pero te ahorra tiempo y dinero.

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Martín Terzano Deus · Fundador · Barcelona

Data Scientist con amplia experiencia de negocio y background en finanzas corporativas. Ha liderado proyectos de datos e inteligencia artificial en producción. Máster ejecutivo en Business Analytics por ESADE y Google Cloud Professional Data Engineer.